24 oct. 2015

"LA MUERTE" CREENCIAS POPULARES.

LOS MUERTOS Y SUS ANDANZAS EN EL MUNDO DE LOS VIVOS.



Las supersticiones en México y en latino américa cumplen una función muy importante, pues ayudan a desahogar esa parte oscura del espíritu humano que sigue creyendo en el poder de los objetos.

CREENCIAS O SUPERSTICIONES DE LA MUERTE EN MÉXICO.


Cuando se escucha tocar a la puerta y no hay nadie, que rechina la cama, o se oye un golpeteo en los muebles o aparatos que se tienen en el hogar, cuando se deja un objeto en un lugar y aparece en otro, si se ve una sombra desplazarse por el patio o las habitaciones de la casa, o se escuchan los lamentos de “la Llorona”, la preocupación y el temor invaden a los habitantes de Tancoco, Veracruz, un poblado teenek ubicado en la Huasteca veracruzana. 
Pero si además se escucha a la lechuza cantar tres veces, a los perros “llorar”, a la zorra o al coyote “gritar”, o bien se observa que las abejas se juntan en gran cantidad, que salen las hormigas tepehuas o el “pájaro malagüero”, puede pensarse que tanto los sonidos y movimientos extraños como la conducta de los animales están presagiando una muerte, y si se observa un perro con las patas cruzadas, se sabe, además, que el deceso será por accidente.
 También el cuerpo avisa cuando la tragedia está por llegar. Dicen que cuando a una persona le nace  una mancha negra en la cara, o se le caen los dientes, es seguro que un familiar fallecerá.
Lo putrefacto igualmente es indicador de muerte, por ello, si la ropa se agusana o si se echa a perder el nixtamal, eso presume muerte.
Y lo es en la medida que todo lo que se relaciona con los fallecidos está asociado a lo putrefacto y que incluso algunos animales son las mismas almas de los muertos.
Pero los indicios de muerte también se entrometen en los sueños. De tal forma, si una persona se ve vestida de blanco, o que se va a casar, es aviso seguro de que se va a morir. Si lo que sueña es a una mujer vestida de blanco o a Cristo, o que alguien está barriendo la casa, o sueña con la matanza de un puerco o de una vaca, carne o maíz en abundancia, una rata en el caño o agua sucia y revuelta, son señales oníricas de que difunto habrá.
Si lo que se sueña es agua limpia, no faltarán las lágrimas. Son anuncios, nos dicen, y “en el anuncio viene la verdad”, una verdad que irrumpe la vida cotidiana. Avisos de muerte.

Por ello, a través de la agudización de los sentidos, de los indicios que dan el color, los sonidos, las actitudes de los animales, las señales en el cuerpo, la presencia de lo sucio, lo podrido, lo crudo o la abundancia, es posible tener la certeza de la presencia de la muerte. Indicios que los teenek conocen, creencias comunes que a través de los años la memoria ha seleccionado para dar aviso de la presencia inevitable de la muerte.
Certidumbres que se comparten sobre lo que anuncia y que les llenan de miedo, porque aparte de lo que significa la pérdida irreparable de un familiar, también está el hecho de que no siempre los muertos son tan amigables como cuando llegan a saborear los aromas de los alimentos en “Todos Santos”.
 En este sentido, me interesa dar cuenta de uno de sus aspectos, del temor que se le tiene en Tancoco. Un miedo que surge no sólo cuando se camina por los lugares considerados peligrosos, cuando alguien de la población padece una enfermedad o ha sufrido una muerte que no consideran “natural”, sino también 

Cuando se está velando al difunto y más todavía cuando se le entierra.

En estos se descubren entes peligrosos que pueden provocar la enfermedad y que causan la muerte. Poblado está Tancoco de espíritus diversos, de entes que moran en el monte, en los campos, en los ojos de agua, en los cementerios, que deambulan por los caminos y que hasta se atreven a dejar estos lugares salvajes e intermedios e irrumpen en el espacio doméstico del poblado para hacer daño.
De tal forma, se dice que cuando a una persona se le aparecen los duendes, bailando con sus pies al revés, es porque le están anunciando su propia muerte.
Detallan los que saben esas historias, que aparecen y desaparecen sentenciando al desafortunado que los ve: “Te vas a morir en unos cuantos días”, y no dejan de reconocer que en efecto, la persona que los vio al poco tiempo fallece.

 Pero su maldad va más allá, al atrapar a las personas y quitarles el razonamiento. También cuentan que cuando los duendes se enamoran de alguien, lo atosigan, le hacen travesuras y lo acosan hasta que la persona comienza a perder  la cabeza, “su pensamiento”.

Refiere don Polo que los duendes traen su violín y su jarana,que se dejan ver al que le traen ganas y lo enferman.Por eso el rezandero tiene que ir a rezar al lugar donde se les oye y debe acompañarse de un músico que toque el violín;deben así mismo echar agua bendita para alejarlos.
LAS TEPAS,las antiguas que murieron,las que están en las corrientes de agua y en los pozos también pueden provocar la muerte.Se llevan la sombra de los niños y de los grandes,y lo hacen cuando la persona se cae,se pega o se resbala.
 Las tepas jalan a la persona, succionan su sombra, por eso “uno empieza a enfermarse” y el espanto de este tipo puede causar el deceso. Aseguran  que estos seres están debajo de la tierra, porque “son las dueñas de la tierra”.
 Dice doña Tere que cuando un niño “se cae se espanta y entonces se debe llevar una ofrenda; las tepas (Las tepas son mujeres horripilantes que viven en el monte y se dedican a desaparecer niños, agarran al niño y con la ofrendita ya se alivia”.
 NATURALEZAS PERVERSAS.Los que tienen el “corazón negro” causan daño; hacen brujería, y la hacen ya porque se les paga por su “trabajo”, ya porque han tenido algún desencuentro con alguien.

Se teme a los brujos y no sin razón, ya que pueden provocar la muerte. Cuentan que cuando éstos quieren hacer daño, entierran carne podrida cerca de la casa del desafortunado y le tiran tierra del cementerio.
 Otras veces se apropian de la ropa interior del que quieren dañar, la llevan al camposanto y a través de ella “llaman tu sombra desde el cementerio, hasta que te mueres”.
Hay señales que indican cuando alguien está embrujado: se le ve acabado, enfermo. La presencia nocturna de guajolotes, gatos o insectos, también revela la de un brujo, ya que éstos tienen la extraordinaria habilidad de transformarse en diferentes animales, dijo que cuando murió José, (en el 2000), el techo de su cuarto andaba un venado brincando y uno de sus familiares le tiraba balazos: no podía matarlo porque era un brujo, aseguró. El descaro de los brujos a veces es tal, que ellos mismos, cuando están en estado de embriaguez, dan cuenta de sus fechorías. Otras veces sin embargo, es el mismo espíritu del que le hicieron la maldad el que se posesiona de la “caja” (ataúd) de alguna persona para denunciar quién provocó su muerte.

La peligrosidad y hasta la perversidad de los muertos: comentan en Tancoco que cuando alguien está enfermo y mejora repentinamente es seguro que va a morir. Y tal vez por ello, su espíritu va a despedirse de sus amigos. Saber que vieron o hasta escucharon la voz de alguien que estaba agonizando o ya había muerto es causa de escalofríos. No obstante el temor, se considera que el que muere por enfermedad tuvo “buena muerte”, mientras que aquellos que murieron en algún percance o fueron asesinados se dice que “hacen fuerza”, que tuvieron “mala muerte”. Todos saben que cuando la muerte toma por sorpresa, el espíritu no está preparado para morir, no tan fácil descansa, “no tan fácil se va”. La sorpresa provoca que su espíritu quede atado al lugar donde ocurrió el deceso. Para evitar que la sombra se quede en el lugar, debe ir un curandero a recogerla; tomar tierra del lugar y llevarla a la casa donde lo velarán. De la misma forma hay que echar agua bendita y plantar una cruz. En los velorios, esos eventos donde se deja atrás la dispersión que provocan las exigencias de la vida cotidiana, la sociedad siente la necesidad de reunirse y estar atenta a los hechos que suceden alrededor. Por ello, bien se fija la gente que los difuntos no tengan los ojos abiertos, porque cuando ello ocurre no tarda en haber otro muerto en la familia; así lo creen aquí, y están seguros que se lleva a alguien de la familia, tal vez la esposa o al hijo que más quería el difunto.
La muerte duele y cuando los dolientes sufren por una muerte inesperada, dicen que les puede “alcanzar” el espíritu. La “alcanzada” les llega a los que tienen la cabeza, el pensamiento blandito, la mente blandita, debido a la profunda tristeza. Por eso son importantes los rezanderos, los expertos en despertar las emociones y propiciar el llanto para evitar un dolor de cabeza o sentir lleno el estómago; malestares que se provocan porque el alma de los difuntos es pesada. Si a alguien le “alcanza” la tristeza, tiene que hacer un novenario después del que se realiza para el difunto, a fin de que se pueda recuperar. Durante la velación, la mujer embarazada debe cortar el velo, en caso de que el muerto fuera mujer, o la camisa del difunto si era hombre, pues de esa forma  previene que su criatura nazca “envuelta”. Como forma de prevenir alguna enfermedad, los asistentes se deben “barrer” con la veladora y ofrendarla al difunto. Atentos hay que estar a los hechos transcurridos durante el velorio, ya que si se oye rechinar la caja, “se anuncia algo”. Un “algo” que  no saben qué es, aunque entre los grupos mayas del sur de México, de Guatemala y de la Huaxteca potosina, el movimiento de diversos objetos al momento del fallecimiento es señal de que el alma se desprende del cuerpo. Cuando el cuerpo es llevado al panteón, cuando se le aleja del espacio socializado para llevarlo a este lugar intermedio, sagrado y temido, el estallar de cohetes invade el ambiente. Dicen que el ruido que éstos producen es necesario “para alejar el mal”. Así se hace cuando alguien muere y más aún cuando se sospecha que la causa de muerte fue la brujería; se truenan tales artefactos para alejar a los espíritus maléficos de los otros difuntos y evitar que sigan haciendo mal.
Después del entierro y antes de que los dolientes regresen a sus casas, la gente que tiene liviana la sombra y las personas que cargaron a los difuntos deben barrerse con hierba negra para evitar que las almas de los otros muertos, hambrientas de vida, se apoderen de lo que da vida a los hombres: su alma. Pero el alma de los muertos no sólo representa un peligro en el panteón; la presencia de aquellos que murieron en forma violenta, ya sea por accidente automovilístico, ya por asesinato, se siente en el lugar donde ocurrió el fallecimiento. 
El punto donde quedó el cadáver se vuelve su territorio, lo ocupan y por él se desplazan haciendo sentir su presencia a través de la “pesadez” que dicen tiene el alma, de los muertos. Se teme pasar por el lugar donde quedó el cadáver y más si fue ultimado porque dicen que se escucha como truenan las ramas detrás de uno, se siente que alguien está detrás y se escuchan los pasos cada vez más cercanos. La gente que los oye se atemoriza ante lo que creen un encuentro con un ser despojado de todo sentimiento humano. Algunos comentan que los espíritus de los asesinados además de hacer sentir su presencia a los que pasen por su territorio de muerte, se aparecen a las mujeres que abortan, a las que “tiran a sus niños” al río; las espantan, las enferman hasta dejarlas completamente flacas, las persiguen por lo que hicieron y logran que siempre estén mal. 

Espíritus que tal vez no se han enterado de su cambio de signo, o que, si lo saben, viven la muerte atormentados o “encorajinados” por haber dejado de existir cuando todavía no era su hora. Seres que no han podido ingresar al mundo de los muertos, pero que tampoco pertenecen al de los vivos y sin embargo, parecieran seguir preocupados y alertas ante lo que se antojan ser transgresiones al orden social y moral. En este sentido, si bien hacen un mal a las mujeres que abortan, su maldad puede ser justificada. Son almas que se aparecen, que no descansan, como tampoco lo hacen los de las personas que se ahorcan. Y no reposan porque parecieran estar condenados a quedarse en el mismo lugar en que se colgaron y seguir pendiendo de una cuerda.
Ana Bella Pérez Castro, UNAM

11 oct. 2015

Tutorial de ofrenda de día de muertos

DIA DE MUERTOS TUTORIAL

LOS ELEMENTOS QUE DEBE TENER UN ALTAR SON:



  1. Cadenas: de papel morado y amarillo que significan la unión entre la vida y la muerte.
  2. Papel picado: servilletas y manteles de papel china picado.
  3. Se utiliza blanco para los niños y para los adultos negro, morado o de otro color de preferencia con la imagen de la muerte en situaciones diversas cantando, comiendo, vestida de gala, vestida de novia... pueden ser otras figuras: plátanos, flores,. El color que debe predominar es el morado porque significa luto
  4. Las flores: son la bienvenida para el alma, la flor blanca representa el cielo; flor amarilla, la tierra y la morada el luto.
  5. Velas: se colocan a los lados del camino de flores para ir guiando a cada una de la almas a su respectivo altar, ya que alumbran el camino de los difuntos a su llegada a las tinieblas. También se cree que la luz aleja todo mal que se interponga en el camino de las almas. Otro significado de las veladoras es que representen un lugar en la mesa para cada difunto. Las velas y veladoras de ser posible deben de ser de colores: las blancas para las vírgenes, las azules para los jóvenes, las verdes para los niños y las negras para los casados y adultos.
  6. Lienzo blanco: y nuevo que representa la pureza, el cielo.
  7. Un cirio: para él ánima sola, (espíritu) que vaga sola o sea los que no tienen familia,que les pongan su ofrenda.
  8. Incienso de copal: cuyo humo simboliza el paso de la vida a la muerte y también para purificar el ambiente y como guía para el alma de los difuntos. El copal indica que se recibe un alma ya juzgada y que goza de la gracia de Dios se coloca en sahumerios o cazuelas.
  9. Las frutas: son la ofrenda que nos brinda la naturaleza. Generalmente cañas de azúcar, tejocotes,jicamas,naranjas,limas,mandarinas,manzanas etc.
  10. Las calaveras de azúcar: que son una costumbre indígenas.
  11. El agua: que da vida y energía para el camino, para la sed de los difuntos llegan sedientos por su largo viaje(puede ser agua bendita)
  12. Los platillos: con las que se trata de agradar el difunto compartiendo los alimentos que le gustaban. Entre los alimentos que no deben de faltar en un altar podemos mencionar: Frutas diversas (verduras (chayóte, elote), dulces tradicionales ( calabaza, camote, calabaza en tacha, arroz con leche), platillos diversos (mole, asado, tamales, arroz, frijoles, tortillas, gorditas de maíz, atole, pan de muerto, champurrado, chocolate, café, aguas frescas, puros, cigarros, aguardiente).
  13. Fotografías: de las personas a quien se dedica el tributo.
  14. Un Cristo: para que haya bendiciones,también se pueden poner imágenes de santos a los que fue devoto el finado o a quienes se les encomienda el descanso de su alma, se coloca al centro del altar, son dos imágenes que no pueden faltar: el Cristo de la Trinidad y la Virgen de Guadalupe.
  15. Una cruz: de cal que simboliza los 4 puntos cardinales.
  16. Sal: para que el cuerpo no se corrompa y para evitar que lleguen ánimas negras o del mal. Para los sinsabores y altibajos de la vida.
  17. Un camino de flores y piedras blancas: desde la puerta de la entrada hasta el altar formado con flor de cempasúchil,como guia y aroma para que las almas de los difuntos se acerquen a recibir las ofrendas que se les han puesto.
  18. Una vara de rosa: para liberar al muerto del demonio y los malos espíritus.
  19. Objetos: personales del difunto,indica la personalidad del difunto y pueden ser utensilios de trabajo así como ropa nueva ya que los muertos antes de reunirse en la mesa desean vestir sus mejores galas. A los niños se les pone juguetes de madera, palma o lo que mas les gustaba.

Las personas velan durante la noche en la tumba esperando que el espíritu de su muerto baje y disfrute de su ofrenda.


CEMENTERIO XOXO EN OAXACA


OTROS ELEMENTOS QUE SE PUEDEN ANEXAR.

El ARCO:
Realizado con carrizo de cañas, ramas de limonada o palma, hojas y tronco de plátano , flores de cempasúchil o flor de muerto, flores de papel crepé, banderitas de papel picado y donde cuelgan frutas y figuras de azúcar y cuya representación o significado es que el Señor (Dios) está con ellos.


  1. Adornos mexicanos diversos.Con el propósito de representar la alegría: banderitas de colores de papel picado, en una naranja, cadenas de papel,piñatas de olla de barro.Adornada con papel de china de colores.
  2. Un moño de color negro:que simboliza el luto por los familiares fallecidos.
  3. Calaveritas: Pequeñas estrofas en rima que aluden a la forma de ser del muerto o que cuentan alguna anécdota de su vida. También se componen calaveritas a diversos personajes que están con vida a manera de burla.





  1. Canasta de carrizo, ayate o morral: Para que el muerto tenga donde llevar la ofrenda que sus familiares le han puesto para su regreso al mas allá.
  2. LA CALABAZA:  En el altar de muertos, la calabaza aparece además a manera de dulce en otras formas: cocida con azúcar, canela, tejocotes, trozos de caña de azúcar, o con otros ingredientes según el gusto de la cocinera. El dulce cristalizado se le llama "Calabazate". De la calabaza se prepara la muy tradicional calabaza en "Tacha", que como se mencionó se prepara durante los días dedicados a los muertos.
  3. CERÁMICA Y VIDRIO: La cerámica y el vidrio no podían faltar en las ofrendas del día de muertos, es por ello que el gusto por decorar los altares, es algo que el pueblo vive con gran emoción; muchos objetos han sido creados para utilizarlos únicamente en esta época del año, de tal manera que podemos ver las tradicionales jarras panzonas destinadas al pulque, las ollas para el chocolate, las cazuelas para el mole, los platos para los dulces, los incensarios y candeleros destinados a sostener los cirios, velas o ceras.



LA COLOCACIÓN DE LAS OFRENDAS POR NIVELES



Representan los estratos de la existencia, variando en cada región y la idiosincrasia.

Altares de dos niveles: representan el cielo, y la tierra.


Altares de tres niveles: representan el cielo, el purgatorio y la tierra. también puede representar el cielo, la tierra y el inframundo, según la tradición azteca; y las tres divinas personas según la tradición católica.


Altares de siete niveles: representan los siete niveles para llegar al cielo, al purgatorio o al infierno según la tradición católica





Generalmente el altar se divide en dos niveles marcados por una mesa y el suelo, que según la tradición popular representan el cielo y la tierra respectivamente

Es por ello que en la mesa se localizan las imágenes de los muertos en culto, y los símbolos de fe, así como los elementos agua y fuego representados por líquidos como el atole, pulque, agua u otras bebidas, y por velas, ceras y veladoras. 

Sobre el suelo se colocan los elementos que simbolizan el aire y la tierra: incienso y mirra, Sahumerios, semillas y frutas.



TAPETE DIA DE MUERTOSOAXACA



En el caso de los niños muertos se les colocan dulces de " alfeñique"



 Son hechos de azúcar, los cuales toman diversas formas: animalitos,, canastitas de flores, zapatos, ánimas y ataúdes. En algunos lugares se les ponen juguetitos de barro pintado con colores brillantes, ya que piensan que los niños muertos también gustan de jugar durante la visita anual a su casa.