LEYENDAS Y RELATOS SOBRENATURALES DE LATINO AMÉRICA

LEYENDAS CHILENAS: BRUJERIA EN RARI.


La localidad rural de Rari, ubicada en la comuna de Colbún, provincia de Linares, en la Séptima region del Maule de Chile. Sin embargo, existe otra veta folklorica en este lugar que se relaciona con historias de aparecidos, brujas y diablos que se cuentan en Rari y alimentan la superstición popular.
Las Normas Satánicas de estas brujas, entre Las que sobresalen las de abjurar de Sus Principios Religiosos, Hacer pactos con el Demonio, maldecir a sus padres e hijos, La que se altera con la Condición de Ser Humano. 
Permitiendo hacer uso del Macun,piezas en forma de chaleco hecho con piel Humana que las hará transformarse en otra persona o en animales Como un toro, ternero, caballo, oveja, perro, zorro, gato y gallina.



Los campesinos cuentan que veían como las mujeres voladoras iban llegando a aquella fiesta, donde extraños animales peludos, lobos, carneros,  y cerdos ya bailaban alrededor de aquella pira, dando saltos imposibles unos, aleteando alegres otros.Las mujeres se incorporaron al círculo festivo y con sus pieles desnudas enrojecidas por la luminosidad del fuego no tardaron en contorsionarse alzando los brazos mientras pisaban las brasas sin que las espantase el dolor, más bien todo lo contrario, aquellos restos incandescentes repartidos por la tierra parecían copular con ellas a juzgar por los resultados del  contacto con su piel, los susurros y los gemidos que emitían, sus gritos de obsceno placer.Les parecía escuchar en esos momento el llanto de un niño, que explotó justo cuando comenzaba a salir un humo negruzco muy denso de la hoguera,donde borboteba el caldero.

LEYENDA DEL CHONCHÓN

Cuenta la leyenda que el Chonchón es una presencia malígna y muy temida en las zonas rurales de Chile y parte de Argentina. 
El miedo a esta criatura se debe a que ésta sería realmente un Calcu(mapuche que practica el mal con espiritus), o una bruja o brujo poderoso que conoce el secreto de los Calcu sobre al misterioso poder de volar transformados en el temido Chonchón.
Este mágico ungüento haría que se le desprenda la cabeza del resto del cuerpo adquiriendo esta un plumaje, garras afiladas y grandes orejas se transformarían en alas para poder volar; y si lo desea y es poderoso, podría realizar una transformación completa para adquirir la forma de una especie de búho o lechuza.
En el caso de los brujos o brujas, al momento de comenzar el vuelo además recitarían la siguiente fraseSin Dios ni Santa María, con lo cual el diablo les otorgaría más poder; pero si por equivocación recitan otras palabras, sufriría una gran caída.La transformación a Chonchón la realizarían siempre de noche, aunque su presencia sería delatada por su fatídico y temido grito de "tué, tué".Igualmente como Chonchón recorrerían los lugares donde desearía hacer daño o enfermedad, revoloteando alrededor de la casa, o en el peor de los casos entraría a la habitación del enfermo, donde lucharía con el espíritu del enfermo; para que este no pueda protegerse y así el Chonchón pueda tranquilamente chupar su sangre, lo que al poco tiempo podría ocasionar la muerte del enfermo si no actuaban rápidamente. Es por ello que cuando los campesinosescuchan el gritos persistentes de tué, tué, significa que el odiado Chonchón ha salido a anunciar que se puede producir una futura muerte de algún ser querido.

LOS BRUJOS DE SALAMANCA.

Se dice que en una cueva de Salamanca,Coquimbo, donde se aprende el arte de la brujería, viven las almas de los brujos fallecidos, quienes les entregan poderes a los que se inician en este arte.

 Esta cueva tiene varias entradas y están cuidadas por culebrones.Además, en este lugar se rinde homenaje a Satanás, se efectúan misas negras y se realizan las confesiones de brujos y brujas. Solo una palabra religiosa o la señal de la cruz puede disolver, rápidamente, una asamblea, y al canto del gallo, los brujos vuelven a sus casas escurriéndose por la chimenea, por el ojo de la cerradura o por alguna rendija

.Cada cierto tiempo, en la cueva se organizan fiestas a las que asisten los maestros. En ellas se usan servicios de oro y plata, pero ninguna de estas piezas puede ser sacada de la guarida, ya que en el exterior se convertirá en algo de poco valor. Cuentan que un brujo invitó a un joven a la cueva mientras se realizaba allí una fiesta y cuando nadie lo veía, este escondió una cuchara de plata en su bolsillo.En ese momento, vio que una niña se le acercaba, perdió el sentido y despertó en la plaza del pueblo. Rápidamente se llevó la mano al bolsillo buscando la pieza robada, pero sólo encontró una bolita, sin ningún valor, de las que usan los niños para jugar.

MITOS Y LEYENDAS ARGENTINAS.

EL DUENDE REGIÓN DE LOS VALLES CALCHAQUÍES.

Se dice que es un niño que murió sin ser bautizado o un niño malo que golpeó a su madre. Es muy pequeño, lleva un sombrero grande y llora como una criatura. Tiene una mano de hierro y otra de lana, cuando se acerca a alguien le pregunta si con cuál mano desea ser golpeado.
Algunos dicen que, sin importar la elección, el duende golpeará siempre con la de hierro. Otros, en cambio, aseguran que los desprevenidos eligen la de lana y que es ésta la que en realidad más duele.
Posee unos ojos muy malignos y dientes muy agudos. Suele aparecer a la hora de la siesta o en la noche en los cañadones o quebradas. Tiene predilección para con los niños de corta edad, aunque también golpea sin piedad a los mayores.

En la zona de los Valles Calchaquíes existen dos historias muy curiosas con respecto al duende:
Una cuenta que un arqueólogo, internándose en el cerro a horas de la siesta escuchó el llanto de un niño. Al acercarse vio un párvulo en cuclillas y con la cabeza gacha. Cuando le preguntó si qué le sucedía, el niño alzó su maligno rostro y mostrando sus agudísimos dientes al tiempo que sonreía, le dijo:
- Tatita, mírame los dientes...El antropólogo salió corriendo tan veloz como las piernas le daban y nunca regresó.


PACTO CON EL DEMONIO.."EL FAMILIAR":

Son muchas las familias que dependen de los establecimientos fabriles que se encuentran en medio del campo, esta es una de las razones por las que se formaron pueblos completos alrededor de los ingenios, en especial en el Norte Argentino.Tabacal en Salta,La Esperanza en Jujuy y las decenas de ingenios Tucumanos y como cualquier fábrica,había sus épocas flojas para la caña de azúcar.
Así cuanta la leyenda que los dueños hicieron un pacto con el demonio,para poder salir del pozo económico.El intercambio era un tanto tenebroso: el Familiar, así llamado, tenía el permiso para devorar algún peón a cambio de un año próspero.

El fabuloso ser, descripto, la mayoría de las veces, como un enorme perro negro, vagaba entre los cañaverales a la búsqueda de su próxima víctima. Algunos testigos aseguran que el enorme demonio arrastraba una pesada cadena, otros juran que no tenía cabeza.Los más atrevidos aseguran que el Familiar dormía en los sótanos del mismo ingenio, hasta que era soltado por el dueño, para cobrarse el pago anual pactado.No conocemos paisanos que hayan podido contar un encuentro con el Familiar, y poco se sabe de cómo enfrentarlo, o escaparle, pero indudablemente el remedio más efectivo para este tipo de situación, es una profunda fe, un Rosario o un Crucifijo bendecidos, y todo acompañado por una enorme cuota de coraje.

LA LUZ MALA, NORTE ARGENTINO.

Entre las supersticiones y leyendas de la gente del campo o de los cerros está la de la "luz mala" o "Farol de Mandinga", mito con trascendencia religiosa que se extiende por casi todo el Noroeste Argentino.


En algunas épocas del año (generalmente las más secas) se suelen ver de entre las pedregosas y áridas quebradas de los cerros del oeste tucumano (Mala Mala, Nuñorco, Muñoz, Negrito, Quilmes, etc), a la oración - de tarde -, o cuando los últimos rayos del sol iluminan las cumbres de los cerros y el intenso frío de la noche va instalándose en los lugares sombreados, una luz especial, un fuego fatuo; producto de gases exhalados por cosas que se hallan enterradas conjugados con los factores climáticos; a ella - con terror y morbosidad - los lugareños denominan "luz mala" o el "farol del diablo".


El día de San Bartolomé (24 de agosto) es el más propicio para verlos, ya que es cuando parece estar más brillante el haz de luz que se levanta del suelo y que, por creencia general, se debe a la influencia maligna, ya que popularmente estiman que es el único día en que Lucifer se ve libre.

La luz es temida también por que imaginan ver en ella el alma de algún difunto que no ha purgado sus penas y que, por ello, sigue de esa forma en la tierra.

Generalmente nadie cava donde sale la luz por el miedo que ésta superstición les ha producido, los pocos que se han aventurado a ver que hay abajo de la luz siempre han encontrado objetos metálicos o alfarería indígena - muchas veces urnas funerarias con restos humanos, lo que aumentó el terror- que al ser destapada despide un gas a veces mortal para el hombre.
Nos cuentan que: "La luz blanca que aparece en la falda del cerro es buena, donde entra hay que clavar un puñal y al otro día ir a cavar... va a encontrar oro y plata. De la luz roja huyan o recen el Rosario, se dice que es luz mala, tentación del diablo".

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